Dª Belén Pérez Navarro. Diplomada en Fisioterapia.

Dª Belén Pérez Navarro. Diplomada en Fisioterapia.

Las cefaleas (dolores de cabeza) son uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso. Son trastornos primarios dolorosos e incapacitantes como la jaqueca o migraña, la cefalea tensional y la cefalea en brotes. También puede ser causada por muchos otros trastornos, por ejemplo, el consumo excesivo de analgésicos.

 

La cefalea tiene una elevada incidencia en la sociedad actual, en general, se calcula que un 47% de los adultos han sufrido por lo menos una cefalea en el último año según la OMS, y mucha gente convive con ellas por desconocimiento.

Hay 160 tipos de cefaleas, según la IHS (Internacional Headache Society)  lo que nos da una idea de la complejidad de este trastorno , pero algunas de las más habituales pueden ser tratadas a través  de la fisioterapia como la cefalea tensional, cérvicogénica o por una alteración en la articulación temporomandibular, en las que hay una alteración neuromusculoesquelética por ejemplo en la columna cervical o articulación temporomandibular , tensión muscular en el cuello , dorso o cara   ( Ej.: maseteros en personas mordedoras o con bruxismo) provocando la cefalea.

Estas alteraciones pueden pasar desapercibidas en analíticas, pruebas neurológicas o de imagen pero pueden ser  detectadas tras una exploración fisioterápica.

También en esta exploración se pueden detectar signos de alarma que nos lleven a derivarlos a otro especialista.

Los fisioterapeutas podemos a través de la terapia manual intentar corregir estas alteraciones articulares o neuromusculares, explicar que factores pueden ser agravantes por ejemplo la postura y hábitos de vida y dar una serie de recomendaciones que ayudarán a aliviar los síntomas.

En muchos estudios científicos se ha demostrado que existe una relación importante entre la postura de cabeza adelantada y el dolor de cabeza.

Esta postura que puede ser congénita o adquirida por malos hábitos posturales como mirar el teléfono o la pantalla del ordenador, deficiencias visuales que obliguen a acercar la cabeza par ver ,la actitud introvertida de algunas personas que hace ponerse a la persona encogida o en personas muy altas que les obliga a mirar  hacia abajo .

Esta posición hace que algunos músculos tengan que trabajar en exceso para soportar el peso de la cabeza y  poder mantener la mirada hacia delante y en cambio otros se debilitan por desuso o estiramiento.

Este desbalance muscular hace que estos músculos provoquen dolor referido a diferentes zonas de la cabeza: retroorbital, frontal, temporal u occipital.

Para revertir el proceso y adquirir una buena postura es necesario reeducar la musculatura mediante una serie de ejercicios domiciliarios en los que se debe ser constante y persistente.

Si se prefiere otra opción son  las clases de Pilates  en las que se realizan estos ejercicios y  será supervisado y corregido por un profesional, además será  más llevadero y podrá beneficiarse de muchos otras cosas que el Pilates puede aportar además de la postura, por ejemplo otros  problemas neuromusculoesqueléticos que provoquen dolor de espalda, suelo pélvico, ansiedad o estrés entre otras, además de la mejora en la condición física general.

 

Dª Belén Pérez Navarro. Diplomada en Fisioterapia.